lunes, 7 de septiembre de 2009

Lateralidad y direccionalidad





La lateralidad y direccionalidad son aspectos importantes que el maestro debe alcanzar en el período de aprestamiento ya que son vitales en el proceso de lecto-escritura.

El cerebro humano es un órgano cuyo desarrollo e integración neurológica se inicia desde su gestación y continúa por lo menos hasta los ocho años; consta de dos hemisferios derecho e izquierdo. En la mayor parte de las personas el hemisferio izquierdo es el dominante, determinando que la persona sea diestra; sin embargo, en un porcentaje (6%), el hemisferio dominante es el derecho, lo que hace que la persona sea zurda o diestra.

Así la dominancia de una persona está determinada por el predominio de uno de los hemisferios, lo importante es un niño que tenga conciencia de la existencia de un lado derecho y uno izquierdo de su cuerpo y sepa proyectarla al mundo que le rodea. A esta proyección se denomina direccionalidad.

Debemos considerar que no podemos hablar de una lateralización antes de los tres años, ya que muchos niños en esta edad realizan actividades con una mano y con otra mano, sin embargo, podemos tener indicadores de su lateralización antes de esa edad, al observar las actividades que realizan los niños. El reflejo tónico cervical es un buen diagnóstico, en la edad menor a los seis meses, se sugiere poner al niño acostado de espaldas y determinar a qué lado lleva la cabeza: si lo hace al derecho hablaríamos de un futuro diestro, caso contrario pensaríamos en un zurdo.

Entre los 2 y 5 años observamos qué mano utiliza para peinarse, asearse en el baño, poner un clavo, repartir un naipe, decir adiós, cruzar los brazos y manos, en estos dos casos la mano dominante va sobre la otra.

LA EDAD ESCOLAR

La dominación hemisférica puede ser más intensa y diferente en miembros u órganos sensoriales; oído, ojo, mano y pie. En la edad escolar el niño debe haber alcanzado su lateralización y en función de su mano, pie, ojo y oído. La lateralidad y direccionalidad tienen su derivado educativo en el proceso de aprendizaje de la lecto-escritura, la enseñanza de la p,d,b,q, exige el dominio de la lateralidad; si el niño no tiene conciencia de su lado derecho o izquierdo jamás podrá proyectar al exterior su lateralidad, y se le dificultará la diferencia e identificación de estas letras. Consideremos además que la lectura y escritura son procesos que se cumplen de izquierda a derecha.

PARA IDENTIFICAR LATERALIDAD

Para conocer la dominancia de la mano podemos pedir al niño/a que realice las siguientes actividades:

- Dar cuerda un reloj.

- Utilizar tijeras y escribir.

- Para la dominancia de pie: saltar en un solo pie, patear la pelota y jugar rayuela, etc.

- Dominancia de ojo: mirar por un agujero, catalejo, mirilla de una escopeta, etc.

- Dominancia de oído: escuchar el tic-tac del reloj, presentar sonidos mediante auriculares, etc.

Analizaremos si se realizaron todas las actividades con miembros u órganos del lado derecho o izquierdo, entonces podemos saber si el niño es de dominancia definida. Si alternó derecha con izquierda se dirá que tiene “dominancia cruzada”.

LOGRANDO LA LATERALIDAD

Para desarrollar la lateralidad se puede pedir al niño/a que ejecute lo siguiente:

* Identificar la mitad derecha e izquierda en su propio cuerpo, en el de su compañero y en su imagen frente a un espejo.

* Manipular, con su mano derecha, la mitad derecha de su cuerpo, iniciando en la cabeza, ojos, oreja, cuello y tronco.

* Llevar diariamente una cinta adhesiva en la muñeca de la mano derecha.

* Señalar en su compañero, puesto de espaldas, partes de su lado derecho e izquierdo, esta misma actividad se realizará con el compañero puesto en frente.

* Frente a un espejo grande y dividido en dos partes iguales con cinta adhesiva, señalar su lado derecho e izquierdo.

* Si su mano dominante es la derecha y tiene dominancia del ojo izquierdo, obstruir la visión de ese ojo para que el derecho reciba más estímulo. Si el oído dominante es el izquierdo caso del diestro, con una torunda de algodón obstruir ese oído, para que el derecho reciba mayor estimulación; en el caso de que el pie dominante sea el izquierdo, tratándose de un diestro de mano, se hará ejercicios motores gruesos pero utilizando solo la pierna derecha.

* Hacer movimientos oculares de izquierda a derecha.

* Ejercicios unilaterales: con la mano derecha tocar su pie derecho.

* Ejercicios simultáneos: con su mano izquierda tocar su ojo derecho.

* Ejercicios con el brazo izquierdo y derecho: arriba, lateral, derecha.

* Lectura de carteles de imágenes: el niño debe identificar los dibujos del cartel, siempre de izquierda a derecha, esta misma actividad puede realizarse con colores.

* Dictado de dibujos: el maestro pedirá dibujar figuras geométricas, controlando que el niño realice esto de izquierda a derecha.

* Trazar líneas horizontales, verticales y con cambios de dirección.

* Hacer dibujos simultáneos: utilizando dos hojas de papel el niño hará círcu-los simultáneos en las dos hojas y con las dos manos.

Esta serie de ejercicios son pautas que para el maestro o padre de familia realice en el período de aprestamiento, pero mucho juega la creatividad para encontrar otras alternativas.

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